jueves, 22 de octubre de 2026

CORRIDA SUSPENDIDA

 

PATIO DE CUADRILLAS Los aficionados que acuden a este Blog, tal vez recordarán que el 24 de noviembre pasado escribí sobre el robo de La Gioconda y cómo los curiosos llegaban a contemplar el muro vacío donde se había colgado el cuadro en cantidades superiores a los que habitualmente la visitaban cuando sí estaba en exhibición en el Louvre.

TALLANDO LA TIZA También podrían acordarse que en ese artículo hice referencia una novela estupenda en la que se narraba cómo una guía de turistas del Hermitage, extasiaba a un grupo de turistas frente a los espacios vacíos donde habían estado luciendo cuadros hermosos que en su momento fueron robados por los jerarcas soviéticos antes de la caída del soviet que trajo, entre otro millar de consecuencias, que se regresara al nombre de San Petersburgo y borraran el de Leningrado.

CAMBIANDO SEDA POR PERCAL Yo emparenté esos dos acontecimientos con un componente taurino de una corrida formal; el paseíllo que hace el Alguacil que pocos lo reconocerían como reminiscencia de una antigua y necesaria acción para dejar el espacio seguro para el desarrollo de fiesta tan peligrosa. Y añadí que si el Alguacil no saliera los aficionados modernos protestarían por la ausencia de ese trámite innecesario para la lidia
de estos días, pero dispensable para el aficionado habitual.

VERÓNICAS DE TANTEO Bueno ahora sí al toro: El pasado sábado 10 de octubre de 2026, la corrida con toros de Llaguno anunciada para re
alizarse en la Plaza Vicente Segura, de Pachuca del Estado de Hidalgo, fue suspendida por el lodazal que dejó un aguacero y que decepcionó al tercio de entrada y que conmovió a los toreros Uriel Moreno el Zapata, Fermín Rivera y Luis Gallardo quienes pasaron del nerviosismo previo a la frustración desalmada de no poder pararse frente al astado.

BANDERILLAS EN LO ALTO Tal vez el más abrumado por el fiasco fue el matador Luis Gallardo, quien reaparecía después de mucho tiempo en la plaza hidalguense. Según sus allegados fue abrumador el impacto de la suspensión habida cuenta que estaba decidido a plantarse de nuevo como valor regional.

FAENA DE ALIÑO Una vez anunciada la suspensión la rechifla brotó como hongo resentido y se retiraron los toreros que ya estaban sobre el pantano.

Quedó el redondel desolado, pero no así las gradas que mantuvieron a la mayoría de los aficionados en sus lugares haciendo consumo de la vendimia de pastes, cerveza y comida multicolor chatarra. frustrados.

ESTOCADA SUFICIENTE Y aquí viene el meollo de esta columna. Si los asistentes al Louvre de Paris y los visitantes del Hermitage de San Petersburgo se pasmaban frente a los muros vacíos y apreciaban las obras inexistentes nosotros los aficionados de la Vicente Segura una vez agraviados por la suspensión, permanecimos el tiempo de lidia normal de un toro, viendo la desolación del ruedo sin los aros concéntrico reviviendo tal vez, las hazañas atestiguadas en tiempos ya idos.


ARRASTRE
Extraña la permanencia de la gran mayoría de aficionados en la plaza, el ruedo desolado con huellas de zapatillas sobre el lodo. La convivencia familia en pleno consumo multicolor, las botas vineras surtiendo chisguetes de licores combinados y aun cuando ninguno pensaba en la “siempre sí” habrá corrida, de todos modos, permanecimos el tiempo de una lidia normal. ¡Óle!