TOCANDO AL TORO Una amiga aficionada neófita me pregunta: ¿Corrida
limpia-corrales? Le contesto.


PITÓN DERECHO Y ya que estamos en la limpia de corrales, también escombraré
esta columna con algunos asuntillos arrinconados. Esta emana pasaron en Toros y
Toreros, dirigida por Julio Téllez en el Canal 11, a Conchita Cintrón (Mi
Conchita), recibiendo clases de capote, imagínense Ustedes, de José Ortiz, el Orfebre
Tapatío, uno de los creadores taurinos. De
su autoría son varios quites, el de Oro, La Tapatía y La Orticina. Qué suerte
ver al creador con sus criaturas. ¿Y recordar a Conchita? Magnífica torera de
montura y a pié.
PITÓN IZQUIERDO En el corto prodigioso, Pepe Ortiz con los vuelos
del capote, verdaderas prolongaciones de su personalidad acciona las muñecas,
las piernas, la cintura, el cuello y sobre todo incorpora el corazón para
cargar de estética las evoluciones frente a un toro imaginario. Óle. A un lado,
alborozada, Conchita Cintrón festeja la danza que está en blanco, negro y
sutilezas grisáceas lo cual está bien porque resultan ser los colores de la
nostalgia. Órale.
PITÓN DERECHO La película se llamó Maravilla del Toreo, dirigida por Raphael J. Sevilla, estrenada en febrero
de 1943, en el cine Palacio de la Ciudad de México, tres años antes de la
inauguración de la Plaza México, donde también triunfó Conchita. Como
afortunada coincidencia hoy es el día de las Conchitas (8 de diciembre), fecha
popular en que le firmaban corridas a Cintrón en Guadalajara.


PITÓN DERECHO Aun hay otro rezago que tal vez mereciera una columna completa, pero
sólo le asignaré párrafos.
PITÓN IZQUIERDO Hay un género de crítica popular que parece
trastabillar al borde de la extinción, al menos en México: el referéndum
taurino. Para esta figura de participación ciudadana se necesita, primero, la
presencia abierta de una figura pública en una corrida de toros, y en segundo
lugar, la multitud anónima que la descubre. Luego empieza a desmoronarse el murmullo en los tendidos al paso del
nombre de boca en boca hasta que empieza el abucheo, la rechifla o bien, en
casos singulares, el aplauso.
PITÓN DERECHO Este ente democrático no está en agonía, sino inactivo,
y puede resurgir en cualquier tarde de seda, sangre y sol, cuando se decida
algún prócer a ser descubierto entre los aficionados. Es decir, va a llevar
tiempo, porque los ostentosos no conviven entre las multitudes que no hayan
sido convocadas por sus porristas. Cualquier muchedumbre congregada por cualquier
otro motivo festivo desmantelaría la “popularidad” de uno que se atreviera a pavonearse
ante el pueblo.

PITÓN DERECHO Esto viene al caso, porque recientemente navegamos por
el espacio cibernético (Imposible “navegar por las redes”, como nos puede aclarar
cualquier pescador), y encontramos sitios de infamia y denuncia contra todo
mundo: contra políticos palurdos, toreros heridos a los que hacen escarnio, a
favor y en contra de los silicones amasados con algo de botox y disfrazados de
mujeres y ataques a la fiesta taurina y sus adláteres. Pensamos que entre esos
indignados se cuentan algunos aficionados que no tienen oportunidad de gritarlo
en las corridas, porque nadie se arriesga para ser blanco y diana de injurias de
alta precisión emitidas desde el anonimato enfiestado.
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