PITÓN DERECHO Cuando las figuras del momento, y siempre es momento
para las figuras, pueden mandar buscan billetes grandes con los que puedan envolver
y regalarse toros chicos. ¿Desde cuándo se ha oído tamaña verdad? Cuando la
afición lo exige (No lo ganaderos, no los empresarios, no ellos mismos, ni los
críticos: es la afición exigente la que se impone), entonces se enfrentan a
toros serios. Ya obligados al toro serio de todas maneras si pueden y algunos
pueden, escogen las ganaderías. Si no llega a tanto su soberanía, con tal de
propiciar su comodidad aprovechando su cartel entonces evitan el sorteo
escogiendo su lote directamente, faltaba más.

PITÓN DERECHO Yo como aficionado disfruto ver torear aunque sean
toros de los Reyes Magos. Hay otros, por supuesto, que no aceptan que se toree
algo más que lo que tocó en el sorteo. Piensan que es mucha ventaja, dicen,
para el torero que “regala” toros.
PITÓN IZQUIERDO Ventaja, ventaja, no siempre. Ahí tenemos los
regalados durante la tercera de las corridas de la Plaza México. Sebastián Castella
y Juan Pablo Sánchez lo hicieron. Ninguno había cortado apéndices, aunque Juan
Pablo Sánchez había perdido dos por fallar con la espada. Con los obsequiados
se pensaban montar en hombros. Claro que la única certeza real que da el toro
de regalo es que el diestro o sus auxiliares lo escrudiñaron, tal vez en la
misma dehesa, a su pleno gusto. Pero su desempeño sobre la arena no está
asegurado.

PITÓN DERECHO Esa hermosura me permite cambiar de lidia. Parte de
lo que estamos viendo en la temporada de La México, es el toro noble, fijo,
débil, chico, con decenas de pases, de embestida lenta. Y ese toro ha cumplido para
marcar la fiesta mexicana en sus rasgos más distintivos. Una particularidad
derivada de su fijeza noble es que al toro mexicano se le pueden dar más de dos
pases con el mismo cite. Es decir, si no se le quita el engaño de la cara,
continúa con el ímpetu y si el diestro tiene temple y sobre todo imaginación,
puede darle varios pases, sin necesidad de volver a citar.

PITÓN DERECHO La mayoría de los toreros pierden más terreno por
falta de mando que por revolvimiento rápido del toro. De ahí las gráciles carreritas.
Con un toro que permite, que pide el temple, la ligazón de pases con un mínimo
de pasos, es hermosamente posible. Es el rasgo de las ganaderías mexicanas. Es
el curso invernal mexicano para pulir el arte del toreo. El curso
estival español es para que los maestros del toreo le puedan al toro. Es el
rasgo de las ganaderías ibéricas. Órale.
PITÓN IZQUIERDO Si el toro mexicano saliera con más presencia… Si
el toro español tuviera más pases… Si
los carpetovetónicos pidieran a los ganaderos toros con recorrido y
persistencia. Si los poncianistas exigieran toros con cara de toro. Y que les hicieran caso a ambos.
PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Tener que escoger entre la fiesta
mexicana y la española, sólo lo hace uno poncianista si escoge la nobleza fija
casi interminable. Ese toro mexicano que permite varios pases engarzados en un
solo cite. Claro, siempre y cuando el torero sepa mandar e improvisar. Que es
el caso de algunos como Saldívar, Ponce, Flores, Castella, y ahora Juan Pablo
Sánchez. Resulta ser una minoría selecta encabezada por El Juli y …Talavante.
PITÓN DERECHO Si los poncianistas se unieran para exigir presencia
en los toros mexicanos sin que perdieran (los toros), su rendimiento longevo y
los carpetovetónicos exigieran que al toro español le añadieran cuerda para que
tuviera decenas de pases, tendríamos a la afición unida en dos paraísos
taurómacos: el toro mexicano con presencia y el toro español con decenas de pases
allá. Carpetovetónicos y Poncianistas, uníos.
DESPLANTE ¿Quién tendría la tarea más fácil?
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