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sábado, 24 de marzo de 2012

RIVERA, “CHAPANECO”, ARTE Y CULTURA


PITÓN DERECHO Una de las formas en que el aficionado se mete más en la fiesta, es anticipar mentalmente cómo el diestro debería atender las condiciones del toro. Trata uno de apreciar al toro: su procedencia, su trapío, su edad, la condición de la vista, cómo entra a la arena, como trota, la fuerza demostrada, luego cómo mete la cabeza al peto, al estribo, a las banderillas; su bravura, la fijeza, la disposición a humillar, su genio. Con esa información que se pretende extraer del toro sobre la arena, se construye el paradigma de lidia adecuada que esperamos que el diestro ponga en práctica.

 PITÓN IZQUIERDO Sólo que no siempre resulta así, tal vez el torero está viendo “otro” toro, o aún peor, no tenga elementos para estructurar una lidia, ni a “su” toro ni al “nuestro”. Muy pocas veces el parangón del aficionado en su cómoda localidad realmente encuadra lo que hace el que se juega la vida sobre la arena.

PITÓN DERECHO Bueno, en esta segunda de la temporada de Calafia, Fermín Rivera toreó a su primero de manera muy parecida a la preconcepción nuestra. Por eso nos gustó. Pero el resto de los asistentes tuvo otra idea, sobre todo por sus desacertadas entradas a matar. Nos pareció tan sensata la manera al dar el trincherazo a media altura y con suavidad tal a un toro tan débil y descompuesto, que hasta parecería un contrasentido llamar trincherazo al pase con que Rivera corregía las embestidas de “Bermúdez”, sin molestarlo. El juego de la muñeca al despedir al toro y mantenerle la codicia con la muleta en los belfos fueron de los momentos dijes de actuación, que casi pasó desapercibida.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Una aclaración. La terminación AZO que tienen dos pases, el de trinchera y el de derecha me parece que no van a la suavidad con que generalmente se ejecutan y particularmente como los dio Fermín. Por supuesto que hay otros toreros que también hacen resaltar la falta de correspondencia del pase con el término que lo designa. Dígalo si no, la trinchera con mano izquierda muy lenta que dio Adame a su primero; ese no fue un “trincherazo.”

PITÓN IZQUIERDO Los aficionados que están en las primeras filas, detrás del burladero de matadores y casi debajo de la autoridad, son los que debieran invitar al matador cuando saluda al Juez y que a su juicio lo merezca, a dar la vuelta al ruedo. Serían ellos porque en Calafia las vueltas se dan en contra del sentido de las manecillas de un reloj normal.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ El domingo una de las vueltas dadas y no protestada, por un matador cuyo nombre no recuerdo, fue propuesta por uno de sus peones desde el burladero que está frente a Arrastre, porque los aficionados a quienes les correspondería hacer la invitación, están inconscientes de su fantástico poder (como las nínfulas de Nabokov).

PITÓN DERECHO ¿Tendrá sentido corregir la ortografía? Después de ver “¡De Panzazo!” el corrector desalentado casi abandona la tarea de señalar que “Chapaneco” suena parecido, pero no es lo mismo que “Chiapaneco”. Peccata minuta.

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ El auxiliar de callejón no debe esperar que los mulilleros lean las indicaciones del Juez. El arrastre lento tardó en darse porque el aviso no fue captado a tiempo. Además, la arena y la falta de una cabecera con llantas, atoran el arrastre y les dificulta a los encargados llevarse los despojos y más aún hacerlo con lentitud y, eventualmente, les haría muy difícil darles una vuelta al ruedo.

PITÓN IZQUIERDO Por cierto, extrañamos La Brincolina, ¿la recuerdan?




RECORTE FINAL PARA LOS CONSTERNADOS El posicionamiento de ideas y objetos humanos en la naturaleza, es la cultura. La generación de la emoción estética en las obras humanas, es el arte.  Deduciendo de lo anterior la tauromaquia es una de las artes y consecuentemente está inserta en la cultura. ¿Por qué se hacen bolas?

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