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domingo, 4 de noviembre de 2018

BULLFIGTHS AND / Y CORRIDAS DE TOROS

CREW COURT Todos aquellos cuya lengua materna es el Inglés, después de acomodarse en los tendidos para presenciar el toreo, adolecen de un impedimento inesperado: su idioma los ha predispuesto a ver una pelea a bullfight; No a apreciar una ceremonia artística. Se alistan para la batalla y encuentran sobre la arena un hombre cuya coraza es de oro y seda y protegido con lienzos que ondula lentamente para crear un pas de deux con el animal de cuernos y con media tonelada sin adiestramiento previo. Luego inesperadamente escuchan gritos de júbilo o desencanto y no están seguros del motivo del clamor. Where the heck is the fight?

THE YELLOW ROSE OF TEXAS Lo más parecido a una lucha que ven es el encuentro  con la muerte del toro por la delgada espada que hunde el brillo dentro del lomo animal. Mas como están distanciados culturalmente no intuyen el misterioso sacrificio culminante como tal, sino como una crueldad injustificada, de naturaleza ingrata. Aún así forman legiones los aficionados angloparlantes que logran disfrutar las corridas que después las reconstruyen con observaciones y juicios pertinentes. También escriben libros y entre los más destacados escritores, pintores y dibujantes taurinos está Tom Lea, nuestro hombre recientemente acomodado entre mis libros. Aunque no estamos muy seguros que se haya librado del prejuicio fight, porque en su novela la tarde culminante prefirió acentuar más lo encarnizado que lo artístico.

PITÓN DERECHO En otra narración recogida por Rebecca Craver y Adair Margo (TOM LEA,  An Oral History), Tom recuerda que cuando niño, en El Paso Texas, los lugareños se preparaban con sillas y binoculares sobre la azotea de un edificio bancario para divisar, desde el lado pacífico el tiroteo south of the border, entre los grupos revolucionarios (Pág. 12).  (No lo dice Tom, pero es sabido que ambos lados de la balacera eran surtidos por los mismos traficantes de armas que dosificaban las municiones según conviniera el resultado). La esposa de Pancho Villa, Luz Corral había sido apresada por contrabando de armas por el padre de Tom que por esos años fue City Mayor of El Paso.  (Pág. 22).

PITÓN IZQUIERDO Me detuve en el episodio ajeno al toro, porque fue la primicia visual de los combates que cubriría para Life años después, como corresponsal de guerra. Asimismo en esas ocasiones aprendió a ver, sobre una butaca ¨combates a muerte¨ como espectáculos multitudinarios, similares a las corridas.  

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Me permito la siguiente conjetura: Una vez apagado el conflicto (anulado Villa en Celaya 1917 y Obregón como presidente en 1920), cuando Tom tendría entre 10 y 13 años), habría asistido ya a sus primeros rituales taurinos (Explicación del término al final del artículo), en Ciudad Juárez. Tom no lo relata en el primer capítulo. que cubre desde su nacimiento, 1907 a 1924 cuando va a estudiar a Chicago. En posteriores líneas recuerda que la revista Life, para la cual trabajaba le encargó un artículo sobre el ganado de carne y que para ambientarse pasó algún tiempo en Chicago viendo la matanza.

PITÓN DERECHO  Esa experiencia dice Tom, lo hizo comparar la forma en que morían las reses para carne en Chicago y la muerte del toro bravo arrastrado por caballos con cascabeles. En vez de redactar el ensayo encomendado escribe uno sobre las corridas de toros (!). Ese documento lo rechazan en Life y el lo guarda para mejores tiempos.
PITÓN DERECHO Por medio de un español radicado en Durango, México, Salvador Cofiño (a quien mete en la novela), se adentra en el fascinante espacio taurino y es como conoce a Manolete (Pág. 101)  y Julián Llaguno (Pág, 100). Realiza sendas pinturas cuyas reproducciones aparecen en Oral History  (Placas 17 y 18, respectivamente). Tiene oportunidad de ver cómo visten a Manolete y tal vez es la descripción que aparece en la novela  The Brave Bulls  cuando visten a Luis Belllo (Págs. 105, 106).  Esta novela tiene varias ediciones: británica, noruega, holandesa, hebrea, mexicana, española, italiana y fie convertida ex`n película dirigida por Senner en 1950, con Mel Ferrer, Miroslava, Anthony Quinn y cuando Tom Lea hace referencia a Miroslava y su relación con Luis Miguel Dominguín aparente causa de su suicidio, la menciona como húngara.

Pudiera ser una curiosa coincidencia, pero la firma de Tom Lea antes de 1950 cuando publica su novela y sw exhibe la película basada en ella, era  muy simple. Después de esa fecha la T semeja un estoque de torero que la anterior más simple. Como otros muchos libros de toros, hay tanto por recalentar entre sus pastas que  volveré a The Brave Bulls y Oral History cuando necesite cambiar de perspectiva cultural para mejor apreciar los rituales taurinos. ¡Óle, Tom!
TORO DE REGALO Si el vocablo inglés  Bullfight no corresponde a lo que se ve sobre el ruedo, tampoco la expresión Corrida de Toros describe lo visto en el mismo escenario. Ambas locuciones son ejemplo del desatino de las palabras cuando envejecen. Alguna vez en algún país fueron lozanas y pertinentes pero con el paso del tiempo o al  pasar a otro perdieron su propiedad, su contenido y terminaron por vivir a la buena de Dios. Extenderé lo dicho: Corrida de toros es la acción y resultado del festejo de corredores al intercalarse con el tropel taurino desde el lugar del desembarco hasta los corrales de la plaza donde serán lidiados. El espectáculo de Pamplona es el referente empírico más apropiado y conocido. Durante los fermines todas las mañanas hay una corrida de toros y por la tarde lo que pudiéramos llamar El Ritual Taurino que es la sobre vivencia milenaria de la Fiesta de las Fiestas. Por mi cuenta habré de reconocer no haber asistido a una corrida de toros en la plaza México, ni en La Maestranza ni en Las Ventas. Ni en Nimes o Manizales, Bilbao o Tijuana. Tampoco en Ciudad Juárez o en Mexicali ni en San José Atlán o Ixmiquilpan, porque nunca he visto a nadie correr con todo y toros por las calles aledañas. Correr los toros es un acto popular que no se ha dado en la inmensa mayoría de las plazas. Correr despavorido entre los toros y jugar con ellos y con la vida, es un acto del pueblo enfiestado hasta convertirse en chusma. Una corrida de toros es lo más cercano al misterio taurino de jugarse la vida y encontrar el voluptuoso placer en ello. Arriesgar el pellejo y todo lo que trae dentro sin que alguien lo sancione ni diga si hay elegancia. Una vez sobrevivida la corrida de toros, nos colocamos en nuestra butaca.

 No estamos  para ver a bullfight; vamos a presenciar un ritual taurino y verificar si los toreros lo llevan a cabo con valor, técnica y creatividad frente a un peligro de media tonelada de escalofríos. Si nos gusta o no, se los haremos saber a gritos; tal es nuestra participación. Órale.

martes, 18 de septiembre de 2018

Arde Albacete


                                      Por las rúas de Albacete se entristece el día de hoy
                                       Se extiende la torva sombra de una abusiva Ley
                                              ¡Que muera El Juli. Que viva Roca Rey!
                                    ¿Quién fue el magnicida?: El pañuelo del Maese Coy.

                                                                          
PATIO DE CUADRILLAS Todos los toreros supervivientes terminan por retirarse. Algunos son obligados a hacer mutis porque los aficionados se aburren de su estilo. Otros han tenido que ceder sus fechas por la irresistible poder taquillero de un recién llegado. El caso de El Juli y Roca Rey que es una estupenda rivalidad, del tamaño de cualquiera que se haya dado en la historia taurina del mundo, nos sugiere que son los pañuelos de los presidentes los que quieren despedir a El Juli y no la calidad avasalladora del peruano.

CIELO ANDALUZ El Juli no ha sacado la casta para enfrentarse a Roca Rey, pues siempre la ha tenido y jamás la ha pospuesto para mejor ocasión. Nunca lo hemos visto aburrido de si mismo ni cortar más orejas al público que a los toros. Una de las Figuras de hace un siglo confesó que él no se había retirado, sino que lo habían echado los aficionados. El retiro de El Juli será, como todo lo que él ha hecho, un acto volitivo. Lo hará bajo los pañuelos de los aficionados que lo admiran, no por los que esconden los Usías que le niegan los premios.

PITÓN DERECHO Damos por descontado que cuando se retire, algunos analistas no resistirán la tentación de reportar que la ausencia juliana fue obligada por la avalancha rocosa. Mientras llega el día, hay que disfrutar todas y cada una de las tardes de tamaña rivalidad histórica que ha  obsequiado la vida.



PITÓN IZQUIERDO Lo que vimos en Albacete, cuando El Juli se encontró con Depravado de Daniel Ruiz, nos permitió recordar algo y aprender mucho: la plenitud del temple se da cuando la embestida del toro es acompañada por movimiento del cuello del torero y ambos coinciden en la fijeza visual en el engaño que se arrastra. Templar también se ahonda cuando el torero insinúe la humillación al engaño que él mismo aleja.




PITÓN DERECHO Los tres toreros templaron tal cual pero en el caso de El Juli, fue más visible porque sus alternantes no tienen la impronta del toro mexicano que él tuvo cuando niño becerrista y novillero. El Juli toreó tan  parsimoniosamente que no parecía competir sino vivir su segunda naturaleza  que es la calma que nos hace olvidar el valor, la técnica y la creatividad  que, sin embargo siempre son los ingredientes de cualquiera que se diga torero. La calma con que toreó a Depravado (Nunca un nombre fue peor puesto), nos augura que la confrontación que se ha iniciado entre estos toreros, será ocasión de ver cómo el reposo del maestro se contrasta  con la impetuosidad del recién llegado. Tenemos gusto por ambas expresiones toreras, siempre y cuando sean genuinas y no pendan de los pañuelos veleidosos de los Usías.



RECORTE FINAL Es un momento mágico cuando el  torero extiende el lienzo con el que hará una obra de arte frente a la cornamenta montada sobre media tonelada de vigor y se pone frente al público el desarrollo de la obra al mismo tiempo que el autor. Es una suerte que vivamos la inminencia de la emoción estética. Y más fortuna si tenemos las opiniones de conocedores de la Tauromaquia quienes además, nos enseñan a observar pequeños grandes detalles que enriquecen la experiencia visual. Los conocimientos que han recogido de primera mano son generosamente compartidos. Muchas vivencias de cada tarde pasarían ante nosotros sin dejar huella, como la víbora bíblica sobre la roca. Los narradores del Canal Plus, los actuales y los anteriores merecen un Óle.    
            

lunes, 3 de septiembre de 2018



ARDE LA FIESTA EN BILBAO Y EN UNO DE ESOS DÍAS
EN LA ARENA SE ACATA T CUMPLE UNA VIEJA LEY
¡JULIÁN, EL REY HA MUERTO, VIVA ROCA REY!
EL ÓBITO FUE COSA NATURAL, CON UNA AYUDITA DE MATÍAS.


PATIO DE CUADRILLAS El destino es inevitable mas, como dijo Octavio Paz, se puede conspirar con él, se le puede ayudar para que ejerza. Los mandones de la Fiesta pueden serlo durante largas temporadas, pero terminan por "taparse" cuando una nueva figura le da mayor hondura al quehacer taurino. Es el destino de los astros taurinos.  

CIELO ANDALUZ  Y tal fue el de El Juli con la complicidad de Matías (tal vez sin entenderlo del todo), con las exhibiciones de su pañuelo impredecible y hasta caprichoso. Unas veces para poner la aldaba a la puerta grande que ya tocaba El Juli y otra para tapar un pinchazo y conceder dos orejas a Roca Rey.


PITÓN DERECHO Se dice que los Papas, Césares,  Káiseres, Zares y otros omnipotentes, son acompañados de un guarura que tiene la encomienda de recordarles, durante las jornadas multitudinarias (como cierres de campaña electoral arrasadora), que son simples humanos. ¨Recuerda que eres humano¨ Eso dicen...

RECORTE A las Figuras del toreo alguien, desde el callejón debería recordarles que no tienen los pañuelos que conceden los premios. ¨Recuerda que no tienes el pañuelo.¨


PITÓN IZQUIERDO Hay que recordar también que las sucesiones monárquicas de toda índole, incitan a ondear las banderas y desenrollar pergaminos a quienes se sienten consanguíneos. En este relevo bilbaíno el rey que pronto será emérito, se formó en buena medida cuando era príncipe, con las exigencias y prestaciones del toro mexicano (aunque El Juli nació en España). El rey entrante se educó con las exigencias y prestigio del toro español (aunque Andrés Roca Rey nació en Perú). Y para redondear el triunvirato (si es que las tríadas  se dejan redondear), Matías González el circunstancial Gran Elector es español (aunque nació en el país vasco). Este amasijo de nacionalidades e influencias varias no es inusitado en la Fiesta. Siempre los regionalismos, los nacionalismos y hasta las ¨escuelas¨ taurinas han sido ingredientes de las discusiones y detonantes de vetos de pavor y con alegatos bravucones sin fin.

CAMBIO DE LIDIA No sólo fue el interés de la Feria la colisión de las coronas, también volvió el gran tema al que ningún aficionado es indiferente: El toro que sale a la arena ¿debe ser bonachón con humillación y recorrido y eventuales embestidas que ¨transmitan¨? ¿ O el toro no debe ¨' transmitir¨ por ratos peligro sino ser el peligro mientras esté en la arena?. Amenaza que haga lucir al lidiador cuando temple la bravura y así modelar algunas tandas y que le añada pasos al corto recorrido si tal fuera su condición. Que le baje la cara y lo fije en el engaño. Como se dijo antes: Torear es templar la bravura, no posar con elegancia frente a la nobleza.

PITÓN DERECHO Era el dejo de reproche de los comentaristas porque los toros no ofrecían facilidades. Y aunque ningún torero naufragó frente a esos toros ¨sin clase¨ que no tenían pases, de todos modos hubieran preferido creo yo, ver a un torero aprovecharse de la nobleza de un toro, sin haber corregido ninguno de sus defectos.  

TORO DE REGALO El Juli no va a abdicar, no va ceder el cetro sin aferrarse a su trono afincado en lo alto del Monte Taurus. Ha perdido en la Corte de Bilbao, que no es baba de perico, pero falta entablar las batallas de La Maestranza, Las Ventas, los coliseos de Nimes y Arles. Luego ya con toros mexicanos, Aguascalientes, Guadalajara, La México, Pachuca. Nuestra zahorí de cabecera nos augura que El Juli se retirará cantando  ¨…pero sigo siendo El Rey mientras que a otros les cantarán  ¨ Y tu que te creías el Rey de todo el mundo.


jueves, 16 de agosto de 2018

LAS ASTAS Y LA CUSTODIA DE SAN PABLO



BULLFIGHTERS COURT Tom Lea modela a Luis Bello durante dieciséis capítulos para enfrentarlo en los últimos tres, a los temibles toros de Las Astas. El torero no se ha recuperado de una pierna herida y menos aún de las tres muertes recientes de seres muy allegados a su profesión, intereses y sentimientos.

THE YELLOW ROSE OF TEXAS Bajo los oros y sedas de su terno parece llevar tres crespones negros en su miedo de torero. Uno de ellos por el torero Salazar que ensombreció con su fallecimiento la tarde de toros en que ambos alternaban. Luego el que llevaría por la muerte de su apoderado en un evento de carretera; suceso que por sí solo hubiera sido un desastre pero que se  hinchó aún más porque Linda, la amante de Luis Bello actriz de cine, con quien llevaba un idilio en campo abierto al chismorreo público, también muere en ese mismo vehículo, con lo que se descubre el tramposo doble juego de ambos .
  
PITÓN DERECHO Obviamente Luis no pudo encarar a ninguno y por lo tanto se quedó sin acceso a los pormenores masoquistas. Entonces Luis hundido emocionalmente alcanza a flotar en alcohol por un tiempo. Así de maltrecho Tom Lea lo hace aceptar la corrida en donde además de enfrentar a Los Astas se le da oportunidad al hermano Pepe quien está ansioso por liberarse del fastidio  de ser el hermano del famoso.

PITÓN IZQUIERDO En la plaza de Cuenca, al norte de México llega el día y la hora. Suenan los clarines El primer toro genera en Luis tal pánico que la muchedumbre lo cubre de insultos y burlas. El siguiente toro hiere a Pepe que se va a la enfermería. Y en su segundo y último (Son dos toros por alternante), Luis se enfrenta a Brujo, toro malhecho, con rabo incompleto debido a un ataque de coyote cuando becerro, con barbas, nariz achatada, feo y bravísimo.


PITÓN DERECHO Para empezar, mata dos caballos de los picadores. Luis recibe una paliza y luego hace una faena estrujante que incluye dieciséis pases naturales y la estocada recibiendo. Proeza premiada con las orejas, lo que tenía de rabo y una pata del Astas. Pepe sale de la enfermerìa y también triunfa y ambos hermanos salen a hombros.

PITÓN IZQUIERDO Tom Lea hace gala de su conocimiento taurómaco y con la destreza pulida cuando fue corresponsal de guerra describe  esa tarde con tal artesanía que Luis Bello junto con Brujo, la  ganadería Las Astas y las ilustraciones, son  llevadas por su pluma de escritor y dibujante a las buenas páginas de la literatura taurina.

RECORTE Todo lo referido a la corrida de Las Astas lo tenía en mente cuando hojeaba los documentos de Tom Lea y fue cuando la sonriente Sarah me extiende una carpeta con  el cartel de mano de dicha corrida. Un cartel que tiene los nombres de los dos alternantes y el del español sobresaliente. La ganadería y los  precios por localidad. En fin un cartel típico al que no le fala la ilustración, en ese caso un pase forzado de pecho dibujado por el propio Tom Lea quien imprimió el programa que se salió de la novela con vida autónoma. Si fueron los fieles curadores los autores de la idea, también logran altísimo mérito al haber elaborado este hermoso desprendimiento de una novela taurina. Óle.

PITÓN IZQUIERDO Todavía faltaba rematar esta aventura de rescate, se necesita la dimensión del ágape. Sarah, Paola, Alberto me orientaron a la Custodia de San Pablo un restorán gourmet que a la vez  es Museo Taurino que yo desconocìa. Está ubicado en Ciudad Juárez, en una residencia que fue de un acaudalado fronterizo. Está cerca del edificio donde cursé la Preparatoria, tiene dos pisos, ambos con salas, salitas (Una de ellas nombrada Tom Lea), y salones comedores, todos con antiguas fotografías y motivos taurinos.






PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Muy interesante la colección de fotografías de la ciudad y los adminículos taurinos, que incluyen un terno de Alberto Balderas y uno de los capotes que utilizó en su corrida última. La cava, los platillos y la atención son de primera. Ese fin de semana asistí, en el pequeño teatro anexo, a un recital de tenor y pianista. Un agasajo para el oído.

lunes, 23 de julio de 2018

AL RESCATE DE TOM LEA


BULLFIGTHERS COURT Bastan dos películas para saber mantener a los ausentes como cosas nuestras. SALVANDO AL SOLDADO RYAN nos instruye si el faltante está vivo y COCO, cuando el ausente ha muerto. Si está vivo el desaparecido debemos encontrarlo, si ha fallecido, recordarlo. El caso de Tom Lea tiene ambas condiciones. Cierto que ha muerto y para recordarlo están sus novelas, dibujos. reportajes y pinturas atesoradas en la Fundación. Pero está perdido para la tauromaquia,  
THE YELLOW ROSE OF TEXAS Nosotros los miembros del Regimiento de Taurófilos, tenemos otra misión. Es el rescate de uno de los nuestros. Lo requerimos como interlocutor de una  cultura ajena a la tauromaquia, pero que en él,  tiene a un entendido de la Fiesta.

PITÓN DERECHO Me tocó ser el único miembro de la avanzada. Me encuentro finalmente en La Fundación Tom Lea y estoy a punto de iniciar el parlamento para su Rescate en una lengua que no es la mía. y que en ese momento, me pareció que hacía trivia la negociación, Empiezo:

PITÓN DERECHO, OTRA VEZ  Buenos días. Encontré hace tres años The Brave Bulls de Tom Lea que había sido editado en 1950. Al terminar de leerlo y una vez consultado el Internet, confirmé lo que durante la lectura tuve como sospecha. La novela fue ambientada en la región norte de Chihuahua más que alrededor de Monterrey que tiene más menciones en la narración. Como fue escrita en las inmediaciones de Juárez lugar de mi infancia y adolescencia, anhelaba encontrar evidencias que Tom Lea y yo en alguna tarde de toros hubiéramos compartido el tendido en la Alberto Balderas.      

RECORTE En este momento del principio del rescate tuve la certeza decepcionante que estaba recibiendo la atención que se le da a los guías de turistas cuando las fechas y datos gloriosos de la Patria no conmueven a ningún miembro del grupo multicolor que lo rodea.

PITÓN DERECHO La realidad había sido más suave, Sin interrumpir el rollo de mi presentación Sarah y Paola me habían llevado del escritorio de recepción a la mesa de apreciación de documentos. Tenía una decena de ellos, todos de Tom Lea o sobre él. Sarah y Paola habían pasado, por su parte, de la atención profesional de La Fundación al interés eufórico que yo aportaba al rescate inminente. Los documentos, las fotografías, los dibujos originales, las ediciones de libros frágiles y cartas, todo lo disfrutaba tanto por su contenido como por la pulcritud con que mis anfitrionas trataban los tesoros.Ya se había incorporado otro miembro de la Fundación, Alberto.

PITÓN IZQUIERDO También llama la atención la agudeza mental de Tom Lea. Por medio de unos de sus personajes dijo algo que hace 65 años resultó novedoso: los toreros son actores que repiten  sus papeles: la diferencia es cuando la muerte está incluída en el libreto. En  la corrida  los caballos, el toro, el torero pueden morir esa misma tarde y no se inclinarán para recibir los aplausos, como sucede en el Teatro, en la Ópera. En el Cine un actor puede tener una muerte por cada película en que aparezca. El torero que muere en la arena, sólo lo hace una vez.

RECORTE Bueno, esas no son las palabras exactas de Vilar y Santana  los personajes, pero si llevan el mensaje. Además, afirman que el Toreo es Arte.  

PITÓN DERECHO Luego tuve a la vista un libro con una fotografía que congeló para siempre a Tom Lea que observaba a la cámara desde su asiento de primera fila, una tarde de toros. ¿Qué hubiera dado yo por reconocerme entre los rostros de la muchedumbre circundante? Busqué dos que pudieran ser mis padres al lado de un adolescente que tendría que ser yo. Revisé también a algún muchacho solitario mirando al camarógrafo. Nada. Ni siquiera forzando las rasgos de un rostro borroso entre la multitud anónima me encontré. No, no. No había asistido  a ese festival taurino o tal vez estuve en el tendido de enfrente…

PITÓN IZQUIERDO Me trajeron un libro más (que leí al día siguiente), sobre otro pintor regional (que luego tuvo la ciudadanía USA), José Cisneros llegó con su familia desde Durango huyendo de los estragos de la revolución mexicana. Con ojos y manos de niño observó y dibujó con inocencia lo que luego Tom Lea apreció mucho. Este Cisne, al igual que yo lo hice asistió a la Lydia Patterson aunque unos 25 años antes Su admiración por Tom Lea y su cariño por la Lydia
 y la devoción por el dibujo y la pintura, nos hermanó desde ese instante. Cisneros tuvo el reconocimiento oficial del gobierno de los Estados Unidos de América y del Rey de Esspaña por sus aportes a la historia regional que hizo con pinturas y dibujos; algunos de los cuales aparecen en el libro que mis amables anfitriones me obsequiaron.

PITÓN DERECHO Las horas parecían el agua del Rio Bravo (ellos le dicen Grande), por lo tranquilas y silenciosas. Yo me dejaba llevar en un estado de gracia literaria. Estar entre libros de un autor ya rescatado para la literatura taurina. Ser atendido por los curadores respetuosos de su acervo artístico. Pasar el tiempo en la región de mi infancia y adolescencia,

RECORTE Sin yo saberlo todavía estaba por presentarse la joya de la mañana o, para decirlo en términos taurinos, faltaba el Quinto de Tarde y que resultó ser el programa oficial de la famosa corrida con toros de Las Astas a los que se enfrentó Luis Bello.




domingo, 24 de junio de 2018

REENCUENTRO CON TOM LEA



En una de mis lentas correrías por los depósitos de libros viejos que tiene la Ciudad de México encontré a un amigo que no reconocí completamente. Algo enredado entre mis recuerdos pareció saludarme.  

Más que pena por no reconocerlo me causó curiosidad. El encuentro me envolvió con tibieza emocional pero no pude precisar la convivencia que lo había generado. La dificultad para el reconocimiento  fue que mi amigo no habló y tenia una cubierta de forros rojos y sí, se trataba de un libro que no recordaba haber leído, pero que indiscutiblemente ocupaba un lugar entre esas vaguedades que todos amontonamos en el armario de los recuerdos que pocas veces convocamos y que terminan por evaporarse sin que los echemos de menos.

Antes de pagar el libro decidí iniciar su exploración  El autor Tom Lea me resultaba cercano y el título The Brave Bulls aún más, dada mi afiliación a la fiesta de los toros. Editado en 1950 había llegado a mis manos este 2015 y según el Ex Libris antes pasó por las de un tal Henry Nystrand quien, escrudiñando su sello  como Bitácora de Navegación debió viajar desde algún fiord hasta la ciudad de México porque la etiqueta cuenta  con cuatro paisajes. 

El primero el Palacio de las Bellas  Artes de la ciudad de México. 

El segundo un paraje nórdico con trineo tirado por renos y dos humanos que tuvieron a bien prescindir del vehículo y caminan pesadamente cubiertos con abrigos.

Bajo la imagen de Bellas Artes, vemos  un edificio sombrío ( ¿Fue construido  en  Helsinki, Oslo, Estocolmo?), que se duplica en un espejo acuático.

El cuarto dibujo presenta magueyes y sahuaros además  de un volcán nevado. Dos bueyes  tiran de un carromato arreados por un peón en un ambiente mexicano. 

Henry Nystrand: viajero que compartes tu historia y aparente gusto por la tauromaquia, con que deleite me cruzo con tus caminos de pasados días. Compré el libro.

Degusté los primeros capítulos con sorbos de vino en una fonda cercana. Se tiene que conceder que la felicidad también es tener en las manos un libro que parece aguardar que alguien rescate de entre sus páginas algún párrafo bien escrito que no ha visto la luz en años.

El autor Tom Lea (¿Por qué me suena el nombre?), inicia su narración taurina en una ciudad llamada Cuenca, con personajes incluso el principal, que no parecen españoles, como el nombre de la ciudad sugiere ya qe en México no hay tal y en España hay una región y ciudad con ese nombre. La trama es previsible. El anhelante  muchacho se esfuerza en su afición y finalmente se enfrenta a una corrida con toros de la afamada ganadería de toros bravos llamada Las Astas. Luis Bello, el personaje triunfa y eventualmente, como es de esperarse, cae ante los hechizos de una dama que lo arruina la carrera con sus encantos. 

Tom Lea nos lleva de paso por algunas ciudades mexicanas como Monterrey y la propia capital de la república. Luego uno de sus personajes menciona Cusi, Cusihuirachic, que es un poblado chihuahuense.

Al llegar a esas líneas se inclinaron los cielos sobre mí y me inundaron con una lluvia de recuerdos. Yo había vivido desde  los cinco a los 21 años en Ciudad Juárez y asistí a la Lydia Patterson, escuela de El Paso, durante dos años y al reconocer ese nombre llegaron remembranzas.

Pues bien, entendí. recordé que Tom Lea había sido un pintor paseño que con motivo de uno de sus murales, recibió publicidad y reconocimiento que pude leer, en esos años, en El Fronterizo o en el Diario del Norte, ambos editados en Ciudad Juárez. Así que ese resultó Tom Lea.  

Muy conocido en aquel entonces como Abraham Chavez (Sin acento), el violinista y Fred Kriss el jugador de los mineros de El Paso. Esos héroes apenas fueron la avanzada de la muchedumbre de una piñata gigantesca cuando recordé a Chebo Hernández, la Pingua Canales, Jesse Fonseca, Natos Martínez, Popeye Salvatierra, Neri Santos, Vinicio García, Carlos Anaya, Johnny Clayton,  El Médico Asesino, Dientes Hernández, Tarzán Guerrero, Manny Ortega. Jesús Soltro, Edmundo J. Diéguez, José Rodríguez Herrera, Adolfo Quijano y todo el catálogo de nombres y rostros desparramados ente los tepalcates de la piñata rota por Tom Lea: beisbolistas, boxeadores, luchadores, locutores, músicos. Sí, el reencuentro con Tom Lea había reventado la piñata de días pasados.  

Como yo había dejado de residir en Juárez desde 1954 para ponerme al día de la vida del escritor recurrí al Internet. Supe de la fundación que lleva su nombre y del domicilio en El Paso,Texas. Yo vivo en  La higa, Mineral dela Reforma, Hidalgo, a 2 horas por autobús y 3 por el aire de Cd. Juárez.

En mi siguiente  visita a Cd. Juárez decidí cruzar (legalmente), el Rio Bravo (en la otra orilla los conocen como Grande), y reconstruyendo con pasos y recuerdos las calles que tanto caminé como estudiante quinceañero de la Lydia, llegué a mis 85 años al  201 E. Main. Suite 100. El Paso, Texas 79941. Tom Lea Foundation. Ahí encontré a Sarah, Paola y Alberto, funcionarios de la Tom Lea Foundation.






domingo, 25 de marzo de 2018

SAN JOSÉ ATLÁN


PATIO DE CUADRILLAS La Feria de San José Atlán de cinco días, incluye una tarde taurina. En ésta figuran una rejoneadora, un matador hecho y derecho, un novillero y un aficionado práctico.

CIELO ANDALUZ No soporté la tentación  tomé el autobús que en viaje de tres horas pueblea, porque se detiene en cuanto pueblo aparece en la ventanilla. Recoge y suelta el pasaje en el recorrido somnoliento. También renueva, de pueblo en pueblo, a los vendedores de bocadillos, refrescos, canciones y hasta llegan a presentarse comediantes que escenifican una conversación cómica de la que sólo se escucha la mitad debido a que el otro interlocutor del entremés queda al fondo extremo de la nave. La niña maquillada interviene en el diálogo con un discurso monótono e incomprensible, porque a falta de audio, uno tiene que adivinar o inventar la otra mitad lejana.  Así no se puede.

PITÓN DERECHO El Estado de Hidalgo acoge infinidad de pueblos que celebran a San José a cuyo día les tocó estar adscritos y del que son devotos desde la fundación. San José de El Arenal, San José Boxay, San José de Palma Gorda, San José Jiquilpan, San José  Ocotillos, San José Zoquital. Al que voy de visita es a San José Atlán, no confundirlo. Desciendo del taxi (mi hotel quedó a seis kilómetros), cohetes del júbilo, convertidos en drones silbantes, se deshacen en nubecillas que tardan segundos en convertirse en estallidos audibles sobre el tianguis que eleva como riposta al hedor de pólvora fragancias de frutas y guisados de la región.  

PITÓN IZQUIERDO Las explosiones espantan a los perros en situación de calle, pero no ahuyentan de las mesas al aire libre a los que socarronamente esperan les arrojan huesos con algunas prestaciones roíbles.

PITÓN DERECHO La corrida de toros es, como todo mundo sabe, La Fiesta de las Fiestas. Las Ferias pueblerinas son por lo general una sarta de Fiestas. La de artesanías, la procesión religiosa, la de bailes regionales, la del rodeo, la de la inspiración de los poetas que le cantan a las flores, a los atardeceres, a las mujeres, a los héroes. La coronación de la Reina tiene también un día asignado.

PITÓN IZQUIERDO Y cuando es el caso de un pueblo aún intacto por los caminos importantes, pueden transcurrir lustros hasta que el Obispo aparece para confirmar a los bautizados de años pasados. El día de la confirmación se convierte en otro evento ferial. De ahí la expresión ¨Cada venida de Obispo¨ que aunque las ferias tienen una floración anual, la agenda de los Obispos no siempre les da espacio.

PITÓN DERECHO De todos modos, del collar de Fiestas se entresaca la más brillante joya que resulta ser la Corrida de Toros, Aunque ya no siempre es el caso. La generación educada en las pantallas planas de Disneylandia, ha perdido el sabor a la verdad del riesgo verdadero.

PITÓN IZQUIERDO Una de las dos ventanillas para los boletos tiene a dos personas esperando. Me acerco y descubro que son los vendedores que ¨todavía no tienen la llave¨ Compro mi entrada y para disfrutar algo de la hora que falta, me dirijo a los corredores de puestos de comida humeante.

PITÓN DERECHO Es entretenido detectar los aromas la birria, los sopes, los tlacoyos, las memelas, los huaraches, los elotes, las carnitas, el pan de feria, las aguas de horchata, chia, fresa, mango, sandía, naraja. En fin, el menú es interminable- Desdeño una leve premonición de salmonelosis y me enfrento a tres tacos de cabeza ¨con todo¨ y una cerveza a falta de un cabernet sauvignon. Un perro no se inmuta con un trozo de carne que le arrojo y que no deja llegar al piso. Me sigue viendo con su mirada impasible. Órale.

PITÓN IZQUIERDO Pasa media hora. El acceso a la plaza es singular: me recuerda a…¡les arenes de Nimes! Entro por un pasillo reducido por muros y aunque son las 5 de la tarde, está en penumbras. Tanteo mis pasos sobre los escalones  mal espaciados. 

PITÓN DERECHO El redondel tiene un poco más de 30 metros de diámetro. Tres burladeros, entrada para cuadrillas, la salida de arrastre y la puerta de toriles. No le construyeron callejón y el muro circular que rodea la arena es a la vez el andador que distribuye a los asistentes para que  encuentren acomodo en alguna de las cinco filas de asientos. De nuevo recuerdo a Nimes con sus vendedores de bocadillos caminando sobe el muro que, en el caso francés separa el callejón de la primera fila.

PITÓN IZQUIERDO Así que me encuentro sobre ese andador y procedo al acomodo. Pocos aficionados. La banda ameniza la tarde fresca. En cuanto termina una pieza, un grupo junto a mí, se encarga de incitarlos soezmente a que desquiten el pago que han recibido.¨¡A tocar, güevones, para eso les pagan!¨ Insulto que deleita con su albur embozado. El bien diseñado balcón de la autoridad está desocupado y así permanecerá durante todo el festejo porque el Juez ocupa un lugar común y corriente. Tiene su sito al lado del encargado de las espuertas y los enseres de los toreros.

PITÓN DERECHO No abre la rejoneadora como el cartel anunciaba. Inicia el matador que yo había visto en Tepeapulco, también en el Estado de Hidalgo, hacia un mes. En aquella ocasión conjuntó tres tandas de derechazos sin reponer terreno ni corregir ángulo de embestida. Ahora naufragó frente al novillo incierto y hasta se llevó a casa una cornada interna en un muslo. El público enfiestado se encargaba de orientarlo sin mucho efecto, con indicaciones sin ton ni son. Lo describen cruelmente.

PITÓN IZQUIERDO El turno del novillero lleva la diversión a nivel de risotadas. El desaforado desempeño incluye una estampida de diez metros tallándose como mano de metate en el muro con los bufidos del novillo muy cercanos. Las polvorosas caídas del infortunado artista hacen que los asistentes sientan que valió la tarde. La rejoneadora recibe una oreja como jinete y otra por torear a pie. En ambos casos merecidamente habida cuenta de lo que habíamos visto. Dio una estocada que tumbó al novillo más por tropiezo que por efectos. Un peón eficaz cubrió con su capote el pisotón del rabo con lo que impidió que se recuperara el animal, mientras lo apuntillaban. Un capote flamante extendido para encubrir la desvergüenza reciclada. Apenas una de las mil y una mañas que la tauromaquia, mal que bien, ha superado para subsistir como algo verdadero en el mundo empalagoso de la ficción animalista.  

PITÓN DERECHO La participación del aficionado fue lo más consistente. Capote lento con ligazón. La noche casi encime de la plaza que carece de iluminación, pero encendida con gritos,  envuelve el desempeño de Humberto Ruiz. La banda toca ¨Jinetes del Cielo¨ de Dan  Jones, que tiene ritmo de paso doble en varios compases y luego la languidez del lamento vaquero que no va mal con lo que veíamos sobre el ruedo.

PITÓN IZQUIERDO Brinda a su padre ¨y que haya muchas otras tardes como ésta¨ Muleta de tanteo de corta duración y con la mano baja pases bien trazados, en contra querencia. Un cambio de mano muy terso e interminable tiene como fondo la penumbra mágica. Mata bien. Dos orejas.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Gonzalo Santonja ha documentado que desde el Siglo XVII el arrastre de loa despojos de la arena al destazadero, dejó de ser un esfuerzo de humanos fortachones para ser labor de mulillas. En San Josè de Atlàn, como un tributo accidental a tales días, dos animales fueron arrastrados por peones pero otros dos por automotor.

PITÓN DERECHO Cuando estuve en mi hotel en la vecina Huichapan, me metí a mi habitación directamente. A la mañana siguiente me reporté por teléfono a mi casa donde estaban activados los focos rojos, ya que mi anfitriona la noche anterior se alarmó por mi tardanza y  habló a mi casa en La Higa, para informar que me había recogido un amigo (el taxista que me llevó a la plaza), y que no había vuelto y ya era muy noche y quería saber qué hacer. Me percaté que los mensajes y fotos enviados con mi celular a mi hija, durante la corrida, no tenían  marca de salida y menos de lectura. ¨Es que aquí se va y viene la señal.¨ me dijo la ahora compungida anfitriona una vez aclarada mi ¨desaparición¨. El peso de la afición.

PITÓN IZQUIERDO En el viaje de retorno, mientras el autobús hendía la espesa muchedumbre de la Feria de San José El Arenal, pensé en las varias escuelas taurinas mexicanas que bien pudieran programar su presencia  en cuanta feria pueblerina convoque a los lugareños. Tarde que temprano surgiría un chamaco o chamaca becerrista que incorporara la futura Figura a la Fiesta de las Fiestas. Óle.

PITÓN DERECHO ¨¿Por qué no mencionó San José Tepelnené como otro San Josè hidalguense? Queda rumbo a Los Frailes ¨ Me dijo un taxista confesor, y divulgador de los secretos .No soporto la tentación de ir.

SANTONJA,  Gonzalo LUCES SOBRE UNA EPOCA OSCURA. (El toreo a pie del siglo XVII) España 2010. Editorial Everest. 358 pp. La observación está en la 22.






jueves, 1 de marzo de 2018

SIGUE EL PESO


 PATIO DE CUADRILLAS  Regresa la actividad taurina a Cinco Villas de Cuautlalpan, México. Bueno, eso de  regresa es un decir porque nunca se fue. La más reciente actividad fue esa reunión de aficionados prácticos de todo el mundo taurino y que incluyó el enfrentamiento a los animales en dos días de nervios, valor y desahogos. Asistí como espectador el primer día con afición y ganas más melancólicas que viables de torear. Ya sin la elasticidad indispensable descarté saltar de espontáneo.

CIELO ANDALUZ El sábado 24 de febrero del 2018 Cinco Villas se vistió de corto para un festival taurino con tres toreros de España y tres de México. Además, El Maletila, Luis y Grisel Marco que también se enfrentarían a sendos cornúpetas.

PITÓN IZQUIERDO ¡Cinco Villas! De nuevo al autobús, de nuevo al ritual del viaje folclórico, de la gastronomía de múltiples sabores y los correspondientes sobresaltos. Tener un estómago solvente es una bendición que me visita tres veces al día, no importa el rumbo del país.

PITÓN DERECHO El Maletilla toreó antes del paseíllo y Luis y Grisel Marco después de Fermín Rivera. Singular evento en que participan una incipiente Figura y uno de sus principales promotores ¿Estarán documentados casos similares? El lapso cronológico que hay entre Cristóbal Arenas, El Maletilla y Luis Marco, el patrón de Cinco Villas resulta ser un contraste de la afición por el Toro a la vez que una enseñanza práctica de cómo ligar las generaciones taurófilas.  .

PITÓN IZQUIERDO Acotados por ambos extremos torearon Manolo Sánchez ( ¡cómo enhebra un pase con el siguiente, qué tersura, qué suavemente incita al animal para que embista, qué poco tiene que enmendar!), Sergio Flores ( con la ebullición de novillero y poderío de matador. Óle), Javier Conde (bastaron esas trincherillas para que le creyéramos futuras tardes de estruendo), Juan Pablo Sánchez ( el inmediato milagro del temple, de la suspensión del tiempo), Eduardo Gallo ( la seriedad y la parsimonia frente al peligro), luego Fermín Rivera ( ¡cómo metió a su dominio territorial al toro, al público con todo y tarde!).

PITÓN DERECHO Un placer haber estado en Cinco Villas. Los participantes sin excepción iluminaron la tarde con sus verónicas, incluyendo las de Luis Marco. Un lleno para alivio de la Casa Hogar La Divina Providencia beneficiaria de lo recaudado. El sol de medio día detenido por el toldo circular que protege a la totalidad de la afición con su sombra; menos a la arena azafranada que queda, durante todo el festejo bajo el sol.

PITÓN IZQUIERDO La arena cimbrada por los frisones y cruzada por las cuadrillas. Extrañamos los percherones de arrastre aunque las mulillas no tuvieron ningún pero ni en el desempeño, ni en el enjaezado.

RECORTE FINAL ¡Qué bien te salen las cosas, Luis Marco! Óle.