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sábado, 13 de febrero de 2016

LA FRAGILIDAD DE JOSÉ TOMÁS





PITÓN DERECHO La convocatoria de la tarde de toros, ésa la que todos esperábamos, incluía varias promesas, para todos los gustos. Yo acudí a ver dos formas de concebir el toreo: La quietud humana recogiendo el aroma de la muerte en los cuernos del toro y la festividad de pies alados frente a sus embestidas. Para otros, se trataba del enfrenamiento de un español y un mexicano.

PITÓN IZQUIERDO También la tarde acogió a miles de aficionados esperanzados que a finalizar la corrida, iba a quedar demostrado que José Tomás no era ¨Ni muy muy, ni tan tan¨, como dicen mis nietos burlescos.

LA CABEZA ARRIBA En la alturas el cielo hizo lo más que pudo y barrió las amenazas. Horas antes el público como los concertistas, afinando las gargantas y desbordando de murmullos el inmenso tazón.

POR FIN Cuando abre Cuadrillas los brazos y ofrece a la tarde los toreros, cambia la curva del rumor y  obliga la vista colectiva al mismo rumbo. ¨Ahora ¨, pensarán algunos: ¨a ver de qué color tiñe el verde¨ Se hace necesaria la bota. Los toreros con el sol de frente; el Óle gigantesco aligera un poco la carga acumulada por meses. La bota cumple.

PITÓN DERECHO En la primera verónica del toro en su vida y la del torero en la temporada nos bombea en las sienes la inminencia del arte efímero de José Tomás. José Tomás hace navegar el capote frente a él y  se da la inminencia de la cornada sobre la quietud del muslo, junto con la intensa lentitud de los brazos, en los medios. Óle.

PITÓN IZQUIERDO No experimentamos mucho esa quietud humana rozando la fiereza porque no salieron bravos los toros. Su nobleza apenas los empujaba. José Tomás tuvo que acompasar el viaje, no templarlo. Joselito si se enfiestó porque le tocó el mejor lote.

PITÓN DERECHO El físico de José Tomás se percibe endeble. Esta tarde como todas las suyas, asusta porque su talante es la fragilidad y lo hace al borde de lo quebradizo. Se para, sin pisarlo, sobre un cristal en cualquier momento puede astillarse. En el momento de destellar el pase es más inminente el escalofrío. Ese es el talento de su toreo, tan lúcido, tan lento, tan sin suelazos. Bien sabe uno de lo frágil que es su estética. A mitad de cualquier óle el toro nos abatirá a todos con una cornada. El cristal puede facturar toda la tarde. La intensa lentitud de su temple no soporta el desvío del cuerno, el arte se desploma en seguimiento al cuerpo derrumbado, que muerde  el polvo.

PITÓN IZQUIERDO José Tomás bajo las pezuñas afiladas.  

PITÓN DERECHO Los peones tardan en llegar a los medios donde se le han dado ventajas al toro. Levantan el flácido cuerpo. Enhiesta la fragilidad, vuelve a ligarse con los cuernos. ¨Lo hieren porque se pone donde no debe.¨ ¿Quién lo niega? En pocos toreros el arte y la muerte parecen apretarse tanto en la Unidad del Temple.

PITÓN IZQUIERDO Al final de la tarde del 31 de enero de 2016, todos obtuvimos lo que codiciamos. El mismo José Tomás mantuvo su señorío en La Montaña Mágica.

PITÓN DERECHO El valle que visito para ver torear tiene dos eminencias, muy alejadas una de la otra. El Monte Taurus ocupada por El Juli y la Montaña Mágica, de José Tomás. En La Montaña Mágica parece que, como en la de Thomas Mann, el tiempo reposa y no transcurre como el trincherazo de El Pana que todavía está ahí, o las verónicas de Manolo, el par al cambio de El Calesero.

PITÓN IZQUIERDO Los actuales dueños de la Región más Lenta de la Tauromaquia, habituales de las laderas Cagancho, De Paula, Gitanillo de Triana. Manolo, Camino,  El Pana. Morante de la Puebla. Y Por supuesto, el titular José Tomás son los que fascinan al aficionado que incursiona por sus laderas y desfiladeros.  En este espacio los  señores del embrujo se han sucedido en su señorío mágico. Algunos han perdurado luengos años, otros, lo  han hecho por una sola tarde, los menos, por un solo pase. Todos, eso sí, cuando ejercen, arrasan a los demás toreros.   

PITÓN DERECHO No hubo tal demolición de El Mito. Siete orejas en Las Ventas, en dos días seguidos, las orejas en Nimes,  la sinfonía  de Juriquilla, Aguascalientes (aquel pase eterno que duró 6 segundos), esas vetas no se agotan por una mala tarde. A José Tomás, El Adusto,  lo pueden arrumbar para siempre por una mala o muchas malas tardes, pero su Mito nos vería  pasar a todos.

PITÓN IZQUIERDO Los cuernos de Islero, de Avispado ¿Su confinamiento acabó con el mito de Manolete, de Paquirri ? La exposición que hizo Miguelín de ¨los toros¨ de Benítez, la misma saña de Navalón, ¿mellaron en algo el Mito El Cordobés? El gigante Anteo se fortalecía con los azotes que buscaban abatirlo.


RECORTE FINAL El Mito parece afinarse con las rechiflas.

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