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sábado, 4 de abril de 2009

TORO CHICO

PITÓN DERECHO Lo que vimos el domingo 29 de marzo fue un festival con animales al tamaño de lo acostumbrado en festivales. Hablamos de tamaño, no de edad. Los de pié sin el miedo de la catadura y con la confianza de los cuernos casi de utilería, tomaron las cosas con tranquilidad Y por momentos se adentraron en el arte de la tauromaquia y torearon.
PITÓN IZQUIERDO La pregunta que se hace en esta columna es ¿Por qué cuando se torea bien, se olvida un poco o un mucho, el tamaño del animal? Los exigentes no aceptan nada que no sea frente a una mole con cuernos masivos. Toro grande aunque no embista. Caballo grande, aunque no ande. Los que somos tolerantes, nos parece que lo bien toreado, aunque sea en un salón.
PITÓN DERECHO Decía Manolo, cuando alguien le mostraba como dar los pases, “ Ya nomás te falta el toro” Con lo que descartaba lo que no fuera hecho ante un toro, no tendría valor. Si fuéramos recalcitrantes eso le pudo haber dicho a los del domingo. Pero yo no y menos si vistieron como camperos aunque uno pareció mafioso.
PITÓN IZQUIERDO Siguiendo con el ítem del tamaño. Antonio de la Villa escribió su libro Manolete Otra época del toreo. Editorial Leyenda S.A. México, 1946. Libro que encontré en una miscelánea chilanga y que compré en 15 pesos, en 1978. Ese mismo autor tiene la biografía Belmonte, de 1928 y por la cual estaría yo dispuesto pagar el doble.
PITÓN DERECHO Menciono la biografía de Manolete porque en ella el autor entrevista al Monstruo de Córdoba y le pregunta sobre el tamaño de los toros. Sin que nadie pudiera vislumbrar que al año siguiente saldría a la arena Islero. Ya se sabe que muchos afirman que eso de “el toro chico y billete grande” tuvo su culminación, si no es que su inauguración como triquiñuela usual, en la época de Manolete. ¿Por qué puede la muchedumbre perdonarle a las figuras tamaño embuste?
PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Por la razón que arriba insinué: Lo bien toreado, aunque sea en un salón. En este Festival de la Dinastía Arruza banderilló bien. JR Ramírez dio buenos naturales. H. Flores nos obsequió con verónicas sin pasito atrás, a pié juntos, ¡Y esos naturales!. El Calesa nos regaló verónicas con clase de la familia. A. Gutiérrez se prodigó con sus verónicas, mandiles, chicuelinas actuales y antiguas, banderillas, quiebres, el violín acalafiado, los naturales de pintura en medio de un vendaval de navegación a vela. F. Rivera vestido como Don Corleone no tuvo suerte. Los animales todos ellos chicos fueron picados en la barrera de matadores.
PITÓN IZQUIERDO Pues bien, Manolete contesta a De la Villa con la sensatez de la que hacía gala cuando toreaba,:”Esto es todo un cuento Y sobre él se ha venido hablando en todos los tiempos. El toro, lo mismo da que sea grande, que sea chico. Lo esencial es que tenga casta, que embista y que no saque malas intenciones.”
PITÓN DERECHO Sigue Manolete: “Yo he leído mucho de toros y toreros y da la casualidad que me he encontrado siempre con algo sintomático, que es una triste lección en la tragedia. Vea Ud. El caso del toro Perdigón que acaba con la vida de Espartero en Madrid. Un gran revistero de aquella época los describe en esta forma ´Negro, escurrido de carnes, agalgado, pequeño y con pocas armaduras´¨ .
PITÓN DERECHO, OTRA VEZ Ilustra Manolete: “Del veragueño que segó en flor la vida de aquel otro gran torero valenciano que se llamaba Granero, coincidieron los apologistas en decir que era el más pequeño de todos los lidiados. Para añadidura ahí está Bailador (Sic) que en Talavera termina con aquella gran potencia de maestro, llamado Joselito, y que era un verdadero becerro en todos los aspectos.” Para complementar lo dicho por Manolete nos cuenta una anécdota que Joselito murió precisamente por contestarle a un aficionado que le hizo burla por el tamaño de Bailaor. Cuando Joselito encarando al inconforme decía que todos los toros eran de cuidado, recibió la cornada.
PITÓN IZQUIERDO Pues bien, si Usted ha tenido la fortuna de deambular por el museo de la Maestranza de Sevilla le habrán señalado la cabeza de la madre de Islero diciendo que el ganadero de Miura no soportaba tener en sus dehesas a la madre del toro que había quitado la vida a Manolete. por eso la había sacrificado. Pero el caso es que Manolete fue herido en Linares, no en Sevilla y es en esta ciudad donde se encuentra la cabeza de Islera.
PERDIÉNDOLE LA CARA AL TORO Y la pregunta obligada es, ¿Dónde está la cabeza de Islero? Algunos escritores dicen que precisamente por el tamaño de la cornamenta y el arreglo correspondiente es por lo que no aparece dicha cabeza asesina en ningún escaparate de España. No la exhiben, porque se exhibirían. Y eso que se trata de Manolete, que nunca se inconformó por la pequeñez de los toros que despachaba.
PITÓN IZQUIERDO Entonces, ¿Cuál es el caso de menospreciar lo que se hizo ante animales de tan escasa romana en este festival calafeño, si se trataba de figuras en el retiro, o en activo, pero que torean poco?
PITÓN DERECHO Recuerdo la única vez que he sido juez en un festival, en el Lienzo Charro, ahora arrasado para darle paso a un zoco globalizado Los animales eran de reducido tamaño. Martín del Campo, Juan y Quico Santana presentaron a los novilleros Iñaki, Galindo, La Hoz y Cantú. Ganado de La Fortuna y de La Misión. Fue el domingo 7 de abril de 1991. A Cantú le concedí una oreja por solicitud del respetable. Juan Santana me organizó un coro: “Uuunaaaa, doooos, treeesss...&%#” el Juez” del ya no tan respetable, porque no le concedí un premio a Galindo. En mi apreciación el tamaño del animal no fue razón para desmeritar el desempeño del torero.
DESPLANTE Ahora, si queremos tamaño ¿Cuándo traen a El Pana? Ese si anda cargando con animales considerables. Cuando tienen trapío los animales hacen retemblar la arena con sus kilos y seriedad, pero los pequeños bravos también emocionan cuando los toreros los tratan con arte.

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