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jueves, 16 de febrero de 2012

UNA EXPLICACIÓN Y TEMAS SUELTOS

PITÓN DERECHO Tengo a la vista una publicación de Bibliófilos Taurinos de México, A.C. *Los toros a través de los libros* Monumental Plaza de Toros México. Su valor patrimonial. El autor es Miguel Luna Parra, miembro de la Asociación que también tiene otros siete textos de su autoría, más dos al alimón, también publicados por Bibliófilos Taurinos de México. 

PITÓN IZQUIERDO En este título nos da una reseña somera de varios cosos taurinos que alguna vez albergaron aficionados, toros y toreros en lo que ahora es nuestra capital mayor. En este texto después de hacer una visita guiada  leyendo las placas, describiendo las pinturas, admirando las esculturas y demás elementos arquitectónicos e ingenieriles de la Plaza, hace referencia, entre otras necesidades, a la de construir nuevos estacionamientos en sus alrededores y utilizar los disponibles.

PITÓN DERECHO Lo cual me da pie para aclarar un oscuro pasaje escrito en la anterior entrega donde mencioné la monserga que acosa a los asistentes a La México, que son los llamados franeleros y un siniestro corralón, que serían impensables en los espacios multitudinarios de los anglosajones. Dedico la primera parte de este macheteo a dichos términos, que tal vez distorsionaron el significado de mi idea.  

PITÓN IZQUIERDO La economía informal que permite la sobrevivencia de tantos de nuestros  marginados incluye los servicios callejeros de limpieza de parabrisas en las esperas de semáforos y el lavado de autos en las banquetas o veredas citadinas. Aunque los que limpian los vidrios lo hacen con un pedazo de cualquier material textil, incluso la franela, al gremio ya se le conoce con el nombre genérico de “franeleros”. Éstos, no sólo ofrecen la limpieza express sino también regentean, los días de eventos lugares de estacionamiento público como si fueran propios y administran, más o menos, un servicio similar al de apartado o de abono taurinos.

PITÓN DERECHO Se “arregla” uno con el franelero para dejar el auto, bajo su custodia donde él asegura que todo está tranquilo. Disfruta uno de la corrida y al salir del coso, con demasiada frecuencia, no se ve por ningún lado el auto, ni al franelero. “Alguien” vio que la grúa lo había remolcado al corralón donde la autoridad atesora vehículos ilegalmente estacionados. El rescate cuesta y, si hay suerte, puede uno recuperar el vehículo esa misma noche, porque la tardanza puede significar un desastre ya que se trata de un lento fin de semana dominical.

PITÓN IZQUIERDO Aún así, estos franeleros cumplen y son un mal necesario al igual que el aficionado con aliento de frituras, que nos da la clase de cómo debiera estar toreando el matador en turno. Todo este asunto semántico se debe a que, para regocijo de los lectores del Cono Sur, no aclaré a tiempo el significado mexicano de franelero.





PITÓN DERECHO Otro asunto. La Petatera, plaza de toros hecha anualmente con horcones, maderos y petates sufrió un atentado piro maniático. Se ubica en los terrenos de la feria de Villa de Álvarez, en Colima y es una afrenta a la tradición taurina del lugar, tal vez perpetrada por un consternado en proceso de enajenarse por el odio contra algo que no entiende.

 PITÓN IZQUIERDO Pensando en Quito, Ecuador: si al toro ya picado, banderillado y lidiado no se le da muerte de acuerdo a la usanza taurina, entonces es un virtual indulto insulso porque se le asigna la muerte de ganado de carne en las corraletas de la propia plaza, donde tuvo oportunidad de mostrar su bravura.

PITÓN DERECHO ¿A quién le dan pan, que llore? Spínola cortó el rabo a un toro de regalo. ¿Se salieron de la plaza aquellos que son contrarios a la práctica del toro regalado, cada vez más frecuente? 

PITÓN IZQUIERDO Diáspora taurina de Ucrania, Bélgica, Países Bajos, Argentina, Chile, Alemania un saludo y a la vez una pregunta ¿Hay peñas taurinas en esos lares?

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