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lunes, 3 de junio de 2013

LOS AFOROS DE LA DEMOCRACIA









PITÓN DERECHO Platón en sus Leyes proponía que fueran 5,040 ciudadanos los que participaran en los debates atenienses. La razón por la que pusiera un límite numérico a la democracia fue el espacio físico de la plaza, porque sólo se podía acomodar tal cantidad de ciudadanos, convocados al debate.



PITÓN IZQUIERDO Esta democracia griega tan ensalzada, excluía a los esclavos, comerciantes, niños, extranjeros y a las mujeres. Es decir, apenas guarda parecido con la que practicamos en nuestra república y todavía menos con la de nuestras plazas de toros.

PITÓN IZQUIERDO, OTRA VEZ Porque al cotejar esos derechos de admisión, encontramos que fiesta de los toros tiene mayor cobertura democrática ya que no excluye al colectivo formado por los esclavos (de la comida chatarra y de los celulares), los comerciantes, los extranjeros y, menos aún, a las mujeres.

PITÓN DERECHO Además, en el ágora taurina hemos puesto en práctica durante años lo que en el mundo de la política ¨formal¨ apenas es una sugerencia temblorosa: la revocación del mandato. Durante los festejos taurinos el público demócrata puede revertir las decisiones del Juez como sería entre muchos casos, el de un toro aprobado en el sorteo y que el tendido encuentra insignificante sobre la arena. O una oreja concedida sin méritos reconocidos por el respetable.

PITÓN IZQUIERDO Como hay muchas más eventualidades en que los taurinos podemos revocar colectivamente, independientemente de lo que el reglamento diga o el Juez dictamine, entonces nos atrevemos a decir que en cada una de las plazas de toros del mundo se practica el debate, la retórica y la ¨lógica¨ taurinas, es decir que en todos los alberos se ejerce la democracia de plaza de toros.


PITÓN DERECHO En el ágora taurina se dan excesos como en cualquiera otra. Hay demócratas taurinos fáciles para el insulto y volubles en sus santas iras. El domingo 26 de mayo, en su primer toro El Pana recibió un abucheo de estruendo y de su segundo recibió las dos orejas concedidas por el mismo público. El Pana, haciendo uso de la libertad declinó el tributo y las tiró al piso y se fue de gira sin ellas; además, una vez muerto el sexto, no dejó que lo llevaran a hombros, pretextando una lastimadura que, por cierto, no lo había molestado durante la lidia sus dos toros.

PITÓN IZQUIERDO No sólo desde los tendidos o sobre la arena se ejerce la democracia taurina; también el aficionado lo hace desde los escritos, panfletos, boletines, programas radiofónicos y televisuales, crónicas y demás medios portadores de la palabra, escrita o hablada. Él alaba, él insulta y él atiza la fogata de la ira, muchas veces como empleado diligente; redacta el cambio dialéctico que transcurre desde opiniones laudatorias de un pasado próximo hasta los dicterios y cachetadas al cadáver todavía tibio, de un león; acción que también lo define como demócrata practicante.

PITÓN DERECHO El crítico Don Pío, Alejandro Pérez Lugín escribió sobre Belmonte lo siguiente: ¨Fenómeno, no. Torerito con maneras, muy buenas maneras, si.¨ Luego, ¨Y mi buen Belmonte le larga unas verónicas del más perfecto estilo…Cocherito de Bilbao¨ También Belmonte le merece este comento: ¨ (El toro), acudió muy bien a los lances magníficos de que hemos hablado, coronados con un farol extraceñidísimo…¨ Comenta, ¨La faena efectista, desarrollada toda en pases de entra, torito, sin mandar una sola vez¨

PITÓN IZQUIERDO Lo significativo de la muestra de la volubilidad del crítico es que se redactó sobre una sola corrida.

DESPLANTE Regresando al ágora de Playas. El Pana brindó la lidia de su segundo a una bulliciosa parvada de edecanes. Con esa generosidad de ofrecer su eventual muerte, el torero de Apizaco no hizo sino refrendar su admiración por las mujeres, que como parte del espectáculo y ambiente festivo, nunca estarán de más en nuestra democracia taurina.




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