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viernes, 11 de mayo de 2012

EL JULI EN EL MONTE TAURUS


PITÓN DERECHO Las emocionantes actuaciones realizadas sobre las arenas mexicanas por El Juli, Talavante, Castella, Manzanares, El Zotoluco, Juan Pablo Sánchez, Garibay, El Zapata, Diego Silveti, Saldívar, Macías y otros, cada uno con su personal impronta estética, nos confirman que se da una intensa competencia, para bien de la fiesta, para llegar a tener los avíos del mandón, por el momento en manos de El Juli.

PITÓN IZQUIERDO Antes de escalar el campanario para tocar a rebato por la extinción del movimiento anti taurino, que sería causado por el surgimiento de héroes de tales excelsitudes, vamos a esperar que no sean flores efímeras y que por mucho tiempo hagan reventar las verónicas, gaoneras, naturales y talavantinas en el pensil de los toros.

PITON DERECHO Porque es común en todos los ámbitos de los deseos humanos de creer que una golondrina hace verano. Hay entusiasmo desmedido, como lo son casi todos, pero después puede desinflarnos la aguja de la decepción si la pléyade de luminarias taurinas terminara como un grupo de artistas cotidianos.

PITÓN IZQUIERDO Ya tiene años El Juli oteando desde las alturas del Monte Taurus y no sólo divisando a los competidores sino conteniéndoles a capa y muleta haciendo primores ante los toros que le tocan. Por supuesto que habrá quienes piensen que no es él, sino otra, la máxima figura y hasta pudieran algunos, esos a quienes les caben muchos toreros en su patio de cuadrillas, pensar que el dominio territorial del reino taurino no es ejercido por un solo maestro, sino por un selecto grupo.

PITÓN DERECHO Para esta columna la competencia para el Monte Taurus es entre El Juli, ya emplazado, y una elegante fila de obstinados artistas en ascenso integrada por Talavante, Manzanares, Juan Pablo Sánchez, Duffau, Adame y, en su momento pudiera alargarse con Sergio Flores. Otros distinguidos diestros no llevan ese rumbo porque ya ocupan otras cimas (o están escalándolas), de la cordillera taurina. Pero la mera mera (según la expresión mexicana), de las cumbres está dominada por El Juli.

PITÓN IZQUIERDO ¿Surgirán nuevos colosos del torero? El tema de los vaticinios es inherente al humano; y pocas veces se cumplen. Mi maestro de estadística me sugirió que siempre que hiciera proyecciones de tendencias en que interviniera la conducta humana, cobrara pronto y no me apareciera más. Hay tantos factores imprevistos que echan a perder las visiones del futuro (sobre todo del taurino), en un santiamén: no faltan las cornadas, los problemas personales, las edecanes contundentes, las enfermedades y tantas vicisitudes que no pueden entreverse, que sin avisarse aparecen y derrumban cualquier pronóstico que termina siendo una feble ensoñación, más o menos argumentada.

PITÓN DERECHO Debemos reconocer que los científicos de la astronáutica sí pueden programar el segundo en que la nave, disparada meses antes, llegará dentro de unos años a determinada región del universo y tomará fotos HD, que serán enviadas a los terrícolas imaginativos que las esperarán reloj en mano. Pero esos no son pronósticos, son hechos previstos porque están programados de acuerdo al control técnico de la (casi) totalidad de los factores intervinientes.

PITÓN IZQUIERDO En contraste, la hegemonía anticipada de un maestro torero sobre los demás, o su posible derrocamiento, no tiene un algoritmo secreto porque se trata de un asunto con seres vivos. Los factores son el talante del artista y su sitio; los humores cambiantes de los aficionados. La integración de los carteles según la perspicacia del empresario y, sobre todo, lo que disponga la raza brava del toro que le haya tocado en suerte al diestro, en una temporada.

PITÓN DERECHO Bien, aun cuando no se materializara la explosión de talentos que sugiere la actual situación del toreo en México, de todas maneras la sola expectación de ver surgir una nueva figura de época, que releve a El Juli, vale la pena. Mientras llega el desencanto, si es que llega, nos apasionamos con los pequeños detalles presentes, aunque el futuro nos tenga un chasco final.

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